miércoles, diciembre 10


"Tengo la cabeza atiborrada de cosas que quiero escribir como un granero atestado de cualquier manera -me dijo Sumire- imágenes, escenas, retazos de palabras, figuras humanas... están llenos de vida dentro de mi cabeza, lanzando destellos cegadores, y oigo como gritan: <<¡escribe!>>.
Pienso que de ahí tendría que surgir una gran historia. Tengo la impresión de que van a conducirme a algún lugar nuevo, pero, llegado el momento, cuando me siento frente a la mesa e intento traducirlo en palabras, me doy cuenta de que se pierde algo vital. El cuarzo no cristaliza, todo queda en pedruscos, y yo no llego a ninguna parte."


Sumire habla con su amigo.
(Sputnik, mi amor - Haruki Murakami)


1 comentario:

L Mery dijo...

despues de leer este libro, los roquerios de Algarrobo no me parecen los mismos... nada que ver con esos de Grecia, obvio, pero la sensación de caminar y caminar sobre ellos me hace recordar a Sumire; claro que si de pronto sale una musiquita juro que salgo arrancando, jiji.